Ráfagas de aliento náutico

Blog de relatos y poemas de Marcos Santos


 

La breve Humanidad que observo renacer

después de la llovizna,

la Humanidad que irrumpe, que pronto se despliega

como al son de un tambor,

extendiéndose arisca por las calles mojadas,

la que quiero olvidar,

la que miro emerger rauda, en el otro lado

de mi estrecha ventana,

la que al cesar la lluvia, con tenaz insistencia,

una vez más, florece,

 

seguirá circulando como un hálito inútil,

de llovizna en llovizna,

llamada a germinar trémula y fugaz,

para cubrir sus ansias y entretener a Dios,

perdiéndose hacia atrás su historia inabarcable,

perdiéndose adelante su transitar incierto.

 

Este pulso tenaz

que conquista las calles porque amaina la lluvia,

de gestos y miradas huraños y vacíos,

que regatea todo,

que se desploma a ratos, pero desfila fiel

al sordo impulso gris de la lluvia que cesa,

cual gansos cenicientos en un sucio estanque,

hoy me provoca más que aquella irritación

que siento por costumbre.

Al mirar sus figuras como piezas de un sueño

a través del cristal,

borrosas, titilantes,

me invade amor y lástima.

 

Marcos Santos

A %d blogueros les gusta esto: