Ráfagas de aliento náutico

Blog de relatos y poemas de Marcos Santos


 

 

Después de la explosión

que me ha arrojado, súbita,

las flores, casi obscena,

deslumbrando mis ojos,

el blanquísimo almendro,

se ha colado en mi espíritu.

 

Con ánimo ligero

que vuela de poema

en poema, al calor

de la calefacción

central, tras el ocaso,

he descorchado vino.

 

En la seca colina,

helado y solitario

sigue acaso estallando

el almendro, exultante,

para nadie. Yo bebo

celebrando tan grato

y bello desperdicio.

 

Marcos Santos

A %d blogueros les gusta esto: