Ráfagas de aliento náutico

Blog de relatos y poemas de Marcos Santos


 

En la inocencia mansa de este día

que juega a ser de todos el primero

el alto sol que tibio me acaricia

algo dibuja.

 

La soledad del bulevar vacío,

la calma del océano abismado,

las invisibles hojas en las ramas

algo susurran.

 

El cielo es pleno azul y el horizonte,

ya despejado, abierto se prolonga.

La floreciente luz que me rodea

algo promete.

 

El presuroso Edén que en el invierno

el año nuevo insólito convoca,

como a incipiente Adán, burlón oasis,

todo regala.

 

La mustia niebla que al llegar la noche

el mar segrega, el tembloroso aliento

en mis amargos huesos, su terror

todo me quita.

 

Marcos Santos

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