A la alcantarilla


 

Oh silenciosa y noble alcantarilla,

la red más verdadera y prodigiosa

de ingeniería magna y afanosa;

mas, aunque extensa y digna, tan sencilla.

 

De nuestras latitudes la chiquilla

que nadie quiere casta ni celosa,

nuestro detritus tomas procelosa

por el mar que atraviesa tu costilla.

 

Bebes el zumo oscuro de este mundo

del que conoces todos sus secretos,

lo más real de nuestra realidad,

 

fluida esencia de lo más profundo

que alcanza el hombre así con sus objetos.

Su maloliente firma de verdad.

 

Marcos Santos Gómez

Publicado por

Marcos Santos

Licenciado en Filosofía y Doctor en Pedagogía. Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de relatos en internet.