Al Dr. House, entre derrota y derrota (tragicomedia)


 

 

Que la razón se hunde deleznable

lo confirma la tarde en que alguien muere,

cuando el cálculo falaz apenas hiere

la noche que se cierne inapelable.

 

El hospital Galeno miserable,

cascarrabias que cura aunque no quiere,

recorre renqueante sin que espere

vencer con su milagro mensurable.

 

Su insomnio aplaza con la vicodina,

el rojo atardecer con otro ocaso;

hinca su broma solitaria y fría.

 

Al fin dormita ciego en la cantina,

tras el duelo que gana por payaso,

y cubre con más muerte su agonía.

 

Marcos Santos Gómez

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.