Arrabal de Granada


 

 

Duerme Granada sin estar en ella,

como sombra de sí y de su lema,

a espaldas de la Alhambra, que la quema

lejos y ausente, soberana y bella.

 

En esta no Granada que se estrella

en el seco arrabal de  hastío y flema,

Granada es sin Granada y sin su tema;

es la idea evocada por la huella.

 

La calle es una desolada recta

que acechan mancillados los Osuna

como una esfinge muda y circunspecta.

 

Ronda los mustios bloques una tuna

que perdida y procaz declama abyecta

para todas las almas y ninguna.

 

Marcos Santos Gómez

 

 

 

 

 

 

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.