Alzhéimer


                    

                                             A mi padre

 

Bebiste el agua del atroz Leteo

y gota a gota fuiste el hombre viejo

que se espantó indeciso en el espejo,

refutando su fuego a Prometeo.

 

De la materia infausta fuiste reo,

de este mundo oneroso que es bosquejo

de un demonio. Al buscarte yo me alejo

de ti, que estás en ti, mas no te veo.

 

Perdido caminante, es la mirada

de la horrenda Medusa lo que miras,

la que asola tu frente enajenada.

 

Quiero saber si aún feliz deliras,

o has acabado de abrazar la nada.

Ya no tiemblas, ni toses ni respiras.

 

Marcos Santos Gómez

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.