El escéptico


 

Esquivo y fugaz a misa
acude. Ardua luz de cirio,
como yema de un delirio,
se derrama y funde aprisa
con su nada y su sonrisa.
Lo que lo mata y desvela,
lo que calla y se revela
como tácita costumbre
de una vasta podredumbre,
no es verdad, porque lo anhela.

Marcos Santos Gómez

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.