La Cartuja de Granada


 

La Cartuja es ovillo de violencia, desnuda,
deshabitada y hueca, ensimismado enojo
por el mundo, tristeza, pesadumbre y despojo,
olvidada de monjes y tercamente muda.

Multiplica un abismo de solitaria ascesis
pues ya nadie la habita en cuidadosa cura,
ayer tumba de vivos, hoy sola sepultura,
que le susurra al Campus su silenciosa tesis.

De visitantes llena, por ellos profanada,
es quebrantado cónclave de impronunciables ecos,
exhalación que enrosca palabra inasumible.

Con malogrado empeño, cornisa dislocada,
barrocamente rezan sus pardos recovecos
de nerviosas columnas, la oración imposible.

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.