El rap de los hijos del barrio


 

En el barrio sufrimos por los fatales tópicos
y rimar es coserlos con nerviosa cadencia
exprimiendo del nombre la sonora sentencia
con diabólico ritmo de desmanes utópicos.

Con moral matemática proferimos las rimas,
en pertinaz pelea de recto mecanismo
para parir el quiebro de un sórdido humanismo
que renegando asalta sus primitivas cimas.

Salvar el entramado con la hábil presteza,
salvarlo por un grito cuarteado y penoso,
con orgánico metro en la muda certeza.

Decir sin elocuencia un decir luminoso
que traquetea sones con ardua sutileza
y que es tejido rudo, mas suciamente hermoso.

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.