Al teniente Colombo


Al teniente Colombo.

El problema se libra en una guerra
de bien trazado plan y detective;
la causa del afán perverso exhibe
su cálculo que tizna y que destierra.

La batalla sucede entre dos luces,
secretas de ironía y de mentira,
mas la razón a la verdad admira
y vencen los mendigos y lascruces.

Colombo es ave de torcido vuelo,
quebrado con un ojo solitario;
tozudo y feo, es Sócrates y el velo.

El claro mito llega estrafalario,
con sorna, gabardina, puro y celo
de un ángel que es un terco funcionario.

Publicado por

Marcos Santos

Profesor en la Universidad de Granada, bloguero y escritor de poemas y algún que otro relato en internet.